El Mundial de Qatar ya está entre nosotros en tiempos en que las estructuras del fútbol internacional replican el modelo neoliberal de desregulación, privatizaciones y negociados millonarios y escandalosos.
Los mundiales de fútbol son organizados por la Federación Internacional de Futbol Asociado (FIFA), único ente regulador de este deporte a nivel mundial.
La FIFA fue creada en 1904 y actualmente agrupa a 211 federaciones y asociaciones de fútbol de los distintos países. Su sede está en Suiza.
Además de ser una de las corporaciones que más dinero recauda anualmente, la FIFA ha sido siempre un formidable instrumento de dominación política del capitalismo salvaje.
Porque digámoslo con todas las letras: los verdaderos dueños del fútbol son los fondos de inversión, las multinacionales, los jeques petroleros y los magnates multimillonarios de Estados Unidos.
Y estos dueños del fútbol son los que decidieron que el Mundial 2022, se juegue en Qatar…
Si, en Qatar, donde el sistema neoliberal perfectamente diseñado alcanza su máxima expresión. Donde los trabajadores son esclavos, disciplinados por el rigor para aceptar salarios bajos, contratos basura y temporales. Y las demandas laborales se desestiman por el miedo a represalias.
De nada han servido las denuncias de la Organización Internacional del Trabajo, ni las de Amnistía Internacional que han informado que entre 4.000 y 6.000 obreros han fallecido en los últimos dos años, por tanta precariedad laboral en la construcción de las obras que se necesitaban para hacer el Mundial.
Qatar… sometimiento de las mujeres y violenta discriminación de las minorías sexuales, bajo la excusa de “nuestra cultura”.
Qatar, un país sin ninguna tradición futbolística.
Un Mundial plagado de denuncias de violaciones a los derechos Humanos y de sobornos que estuvieron a la orden del día.
Pero los dueños del fútbol recaudaran fortunas y el periodismo hegemónico ni abrirá la boca para denunciar tanta corrupción organizada.
Y los “popes” de la FIFA celebraran orgullosos seguir siendo instrumento de dominación política del neoliberalismo.
Por eso excluyeron de este Mundial a la selección de Rusia, como muestra de fuerte peso simbólico de su alineamiento político con los jerarcas del capitalismo salvaje.
Carlos Alberto Bonet
Biografía + Publicaciones
